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Para dar respuesta a esta pregunta se debe tener en cuenta la carga de trabajo que implica para el talento humano, la cual está asociada a la gravedad de la enfermedad y la necesidad de intervención (1–5).

De esta manera, se puede tener en cuenta el nivel de cuidado de cada paciente mediante la clasificación de pacientes con el puntaje TISS (Therapeutic Intervention Scoring System), (6,2). Este sistema ha sido empleado tradicionalmente para la asignación de personal de cuidado en enfermería de acuerdo a la necesidad de intervención (7).

Otro tipo de clasificación también emplea la gravedad del paciente para definir la necesidad de cuidado y asignación de personal (8). En este sistema se clasifican según el nivel de cuidado entre 1 y 3. En el Reino Unido ha sido definido de forma similar y más sencilla.

Adicionalmente, se debe tener en cuenta las funciones del intensivista:

  • Asistenciales:
    • Revista del servicio (mañana, tarde y noche con un promedio de 2 horas en cada caso).
    • Elaboración de notas de evolución o supervisión cuando son realizadas por médicos generales o residentes.
    • Atención de los servicios interconsultantes a la UCI.
    • Juntas médico-quirúrgicas.
    • Presencialidad 24 horas (Tipo 3), o 6 horas en las mañanas (Tipo 1 o intermedios).
    • Recepción de los ingresos.
    • Elaboración de epicrisis.
    • Procedimientos
  • Inserción de catéteres centrales (subclavios, yugulares ascendentes, femorales, Mahurkar, etc.).
  • Inserción de marcapaso transvenoso.
  • Intubación traqueal.
  • Reanimación cardio-respiratoria.
  • Líneas arteriales.
  • Ecocardiografía.
  • Ecografía pulmonar.
  • Ajuste de la ventilación mecánica.
  • Interpretación de la gasimetría sanguínea.
  • Interpretación de la monitoria hemodinámica (horario).
  • Cálculo de la nutrición.
    • Elaboración de notas de cada procedimiento.
    • Vigilancia del transporte medicalizado.
    • Información a la familia (2 o 3 veces al día).
    • Detección de posibles donantes de órganos y tejidos.
    • Obtención del consentimiento informado para procedimientos y estancia, incluyendo la trasfusión.
    • Vigilancia de la trasfusión.
    • Supervisión de las terapias de circulación extra-corpórea (hemodiafiltración, plasmaféresis, hemoperfusión, ECMO, etc.).
    • Supervisión de las terapias de control de la temperatura (hipotermia, calentamiento).
    • Supervisión del coma inducido.
    • Evaluación de la neuromonitoría (PIC, EEG, doppler transcraneal).
  • Administrativas (coordinador):
    • Evaluación de pertinencia.
    • Definición de criterios de estancia y egreso.
    • Respuesta a glosas.
    • Evaluación de eventos adversos.
    • Evaluación de mortalidades del servicio.
    • Participación en comités técnico-científicos (mortalidad, infecciones, farmacia, transfusiones, calidad, investigaciones).
    • Investigación aplicada.

La cantidad de talento humano en unidad de cuidados intermedios (Tipo 2) es el mismo que en la unidad de cuidados intensivos (Tipo 3), ya que la intensidad del cuidado no varía, como si lo hace en hospitalización. Adicionalmente el paciente crítico en cuidado intermedio tiene un riesgo similar de hacer eventos adversos, requiere cambios posturales frecuentes (cada 2 horas), monitoria horaria hemodinámica y de gasto urinario, y vigilancia respiratoria o neurológica para evaluar si progresa a falla respiratoria por lo que requeriría intervención (intubación traqueal o ventilación mecánica no invasiva).

Aun así, tal como lo establece el modelo inglés, el nivel de cuidado asignado a un paciente influencia, pero no determina el requerimiento de talento humano(22). Asimismo, no es la ubicación del paciente la que determina el nivel de cuidado, lo cual desvirtúa el concepto de que la deban o no  estar separadas la unidad de cuidados intensivos con la de intermedios.

El modelo español, con más de 45 años de experiencia, ha definido de forma clara las necesidades de talento humano en sus unidades de cuidado intensivo.

Son pocos los estudios científicos que evalúan el impacto del número de intensivistas por cama de UCI (10). Estos estudios han sido más claros en evaluar el aumento de eventos adversos (7 veces) al disminuir el cuidado de enfermería. Sin embargo, algunos estudios han demostrado los mejores resultados cuando el intensivista tiene la oportunidad de cuidar mejor a los pacientes según su estado de gravedad, entre 8-10 y 10-15 camas.



Referencias

1.    Padilha KG, de Sousa RMC, Queijo AF, Mendes AM, Reis Miranda D. Nursing Activities Score in the intensive care unit: analysis of the related factors. Intensive Crit Care Nurs. 2008 Jun;24(3):197–204.

2.    Padilha KG, Sousa RM, Kimura M, Miyadahira AM, da Cruz DA, Vattimo M de F, et al. Nursing workload in intensive care units: a study using the Therapeutic Intervention Scoring System-28 (TISS-28). Intensive Crit Care Nurs. 2007;23(3):162–9.

3.   Tarnow-Mordi WO, Hau C, Warden A, Shearer AJ. Hospital mortality in relation to staff workload: a 4-year study in an adult intensive-care unit. Lancet. 2000;356(9225):185–9.

4.    Kane RL, Shamliyan T, Mueller C, Duval S, Wilt TJ. Nurse staffing and quality of patient care. Vol. 151, Evid Rep Technol Asses. Rockville, MD: Agency for Healthcare Research and Quality; 2007. 1-115 p.

5.   Corredor L, Sánchez S. Relación entre la sobrecarga laboral en enfermería y la incidencia de infecciones nosocomiales en la UCI. [Bogotá]: Pontificia Universidad Javeriana; 2008.

6.   Miranda RD, de Rijk A, Schaufeli W. Simplified Therapeutic Intervention Scoring System: The TISS-28 items - Results from a multicenter study. Crit Care Med. 1996;24:64–73.

7.   Fernández Pinzón YA, Vanegas Vargas C, Vargas JL. La razón (ratio) enfermera-paciente: relación con los resultados en los pacientes y esfuerzos por establecerlo por la ley. [Bogotá]: Universidad Nacional de Colombia; 2009.

8.   Eddleston J, Goldhill D, Morris J. Levels of critical care for adult patients. London, UK; 2009.

9.  Day V, Adam S, Asbridge J, Bayes S, Blain P, Brogan A, et al. Comprehensive Critical Care: A review of adult critical care services. London, UK: Department of Health; 2000. 33 p.

10.  Yoo EJ, Damaghi N, Shakespeare WG, Sherman MS. The effect of physician staffing model on patient outcomes in a medical progressive care unit. J Crit Care. 2016;32:68–72. 

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ASOCIACIÓN COLOMBIANA DE MEDICINA CRÍTICA Y CUIDADO INTENSIVO